Disfrutar el sexo entre hombres puede ser muy placentero, te compartimos algunas de las posiciones sexuales en las que podrás disfrutar al máximo del sexo entre hombres, ya sea como activo (si te gusta coger) o como pasivo (si te gusta que te cojan). Recuerda, cualquiera de las posiciones que elijas para disfrutar del sexo, siempre son más placenteras si se acompañan de condones y lubricante a base de agua.

Bueno comencemos…

El columpio:

el columpio

En esta postura el pasivo recostado, sube las piernas y las monta sobre los hombros del activo, quien puede medir la altura e inclinación que debe poner para una mejor penetración.

Las caderas del pasivo quedan algo elevadas y los muslos cercanos a su pecho por lo que el orificio anal sube y queda expuesto de forma que la penetración es vertical. El activo puede apoyar las rodillas en la cama o si tiene la resistencia ponerse en la posición de flexiones o lagartijas. Esto último permite dejar ver la penetración perfectamente.

El misionero:

el misionero

Esta postura es clásica… como el ano no está adelante como la vagina, el pasivo debe subir las piernas y cruzarlas sobreespalda del activo para conseguir que entre el pene.

Lo delicioso de esta postura, además del gran ángulo de penetración que ofrece, es la cercanía  frontal entre el activo y pasivo que permite besarse (si te gusta) y abrazarse sin mayores complicaciones. Además se puede disfrutar de la cara que pone con quien estas cogiendo.

La penetración es profunda y el pasivo puede mantener cierto control del ritmo de la penetración impulsando al activo con las piernas. Tiene la ventaja de que el activo puede estimular el pene de su compañero y en casos de suficiente flexibilidad en la espalda  hasta puede lograr chupársela al tiempo que lo penetra.

De perrito:

perrito

Clasica de clásicos, aquí el pasivo se coloca en cuatro, apoyándose sobre manos y rodillas y ofrece el ano al activo, que bien puede empezar a coger lamiendo un poco el ano buscando así una mejor dilatación. Si no se desea chupar el ano, también puedes aprovechar la posición para introducir los dedos.

Esta postura permite al activo controlar el ritmo de  la cogida.  Una recomendación que bien valdría la pena considerar, es que estés atento a que el activo se coloque el condón para penetrarte, también puedes verificar que se halla puesto el condón tocando su pene con tu mano, recargas tu peso en una de tus manos y con la otra verificas que tenga el condón puesto.

La gran V:

la gran V

Aquí el pasivo se acuesta boca arriba, abriendo sus piernas en una gran V…luego, el pasivo lo sujeta de las pantorrillas o los tobillos.

Esta posición permite también disfrutar las caras de placer que de seguro tendrán.

La hélice:

la helice

Lo primero que vas a necesitar es de un buen respaldo, bien sea un borde de cama o un mueble para que el pasivo se acueste en el piso apoyado sólo en sus hombros y recueste la espalda en el mueble para tener mayor estabilidad. Con esto el pasivo queda en una posición de gimnasia llamada “La vela” sólo que aquí en lugar de estirar las piernas hacia arriba, las va a abrir lo más que pueda preparándose para ser penetrado. El activo se coloca entonces encima, en posición diagonal opuesta al ano del pasivo y lo penetra de esa forma.

ADVERTENCIA:
Mucho cuidado con presionar demasiado las vértebras cervicales del pasivo.

El activo debe apoyarse en una pierna y montar la otra sobre la cama o mueble y con esa pierna y los brazos ayudarse a mantener el ritmo. Esta postura puede parecer incomoda, pero al igual que todas aquellas posiciones en donde el pasivo eleva la cadera más arriba del pecho, resulta altamente estimulantes. El ritmo es difícil llevarlo pero se goza de una penetración “al revés” y en diagonal.

La silla:

la silla

Esta estimulante posición es perfecta para el pasivo quien se “sienta” exacta y anatómicamente sobre su compañero, lo que permite una penetración directa. Al estar el pasivo en una especie de “posición fetal” le es más fácil relajar los músculos del ano.

Adicionalmente, el pasivo tiene un control perfecto de la penetración así como de su ritmo. Lo que le permite ir buscando el ángulo que le resulte más satisfactorio.

Si el pasivo tiene como sujetarse para quedar un poco en el aire, el activo puede tener una mayor participación subiendo y bajando. Si está perfectamente sentado y cómodo el pasivo además se puede masturbar con total comodidad, mientras su compañero le acaricia la espalda o lo sujeta por la cadera para acompasar el ritmo.

El grillo:

el grillo

El grillo es una posición que seguramente ya haz experimentado cuando realizas otras posturas de este Kamasutra. Básicamente en esta posición, el pasivo se acuesta de medio lado, flexionando la pierna para que quede levantada del lado superior y así el activo lo puede penetrar desde atrás, pero no introduciendo el pene horizontalmente sino de forma vertical. Esto produce una sensación de roce distinta a la de la clásica introducción del pene.

El activo domina el ritmo y la intensidad de la fricción y su compañero puede relajarse mejor por estar acostado de medio lado. El activo también puede poner su pierna superior sobre la del pasivo para darse más estabilidad en el ritmo.

La leña:

la leña

En esta deliciosa postura, el pasivo se extiende de espaldas sobre el piso y el activo se monta sobre él pero al revés, quedando cada uno con su cabeza frente a los pies del otro. El pasivo proyecta el ano hacia arriba de forma que su compañero lo pueda penetrar, aunque advertimos que esta posición no permite lograr una penetración muy profunda. Luego, el activo debe poner las rodillas en el piso y apoyar los codos para poder darse impulso, aunque el ritmo pueden llevarlo moviéndose hacia abajo y hacia arriba, cualquiera de los dos.

Esta postura es como una comida exótica: tal vez suene extraña, pero siempre será divertido probarla, especialmente para aquellos que disfrutan de lamer y besar los pies.

El caballito:

el caballito

Al estilo vaquero, en esta posición el pasivo se pone boca abajo muy relajado e intentando dejar el ano lo más expuesto posible. Su compañero se coloca justo sobre él y como consejo primero le abre las piernas y lo penetra y una vez adentro cierra las piernas del pasivo y se incorpora como montando un caballo.

La postura le permite a quien penetra tener libertad absoluta para moverse y cabalgar a su pareja mientras que el pasivo permanece lo suficientemente cómodo como para aguantar la cogida. El activo también puede apretar con sus rodillas el cuerpo de su compañero para ajustar el roce y tener un dominio absoluto del movimiento.

Estas son solo algunas de las posiciones que pueden experimentar, habrá muchas más que con tu imaginación lograras realizar; recuerda, el condón siempre es una buena opción. Disfruta y gaza al máximo y sobre todo, Vive Intensamente!

Fuente: Manhunt Diario